Y PUNTO.

6 maneras de ayudar a tus niños con las tareas

Sabemos que no es fácil cuando llega la hora de las tareas. Muchos niños no disfrutan haciéndolas, sobre todo después de un intenso día de colegio. Sin embargo, como papás debemos promover que nuestros hijos cumplan con éstas y de la mejor forma posible, por lo que aquí les dejamos algunos tips para hacer de la hora de las tareas, una instancia agradable y de aprendizaje.

 

  1. Elegir un espacio tranquilo y acogedor

Si a los adultos les resulta difícil trabajar en un espacio aburrido o con demasiadas distracciones, pero aún es para los niños. El lugar de las tareas debe ser acogedor, tranquilo y donde haya pocas distracciones. Las distracciones pueden ser cualquier cosa; desde la televisión o un aparato tecnológico hasta una puerta o ventana cuando hay muchas cosas sucediendo afuera.

Si aún estás a tiempo, deja que tu hijo participe en la decoración del lugar: color de las paredes, papelería o artículos para decorar. Esto, siempre intentando que el resultado sea una sala tranquila y acogedora.

 

  1. Ser razonable con las expectativas

Es importante ser realista acerca de las habilidades de nuestros hijos y las dificultades que pudieran presentar en las distintas materias. No nos enojemos si no saben la respuesta o dicen algo incorrecto. Esto solo generará frustración.

Acordémonos que lo central en los niños más chicos es crear buenos hábitos de estudio más que lograr tareas perfectas o las mejores notas.

 

  1. Monitorear el progreso y generar recompensas

Una buena idea es determinar objetivos y fijar recompensas. Por ejemplo, por cada libro que el niño lee, le das una estrella, y cuando junta 5, recibe un premio. Los premios pueden ser cosas sencillas como un chocolate o una ida al cine.

Si bien este sistema puede resultar muy motivador para el niño, es ideal conversar con tu hijo acerca de la importancia de la tarea y del trabajo bien hecho. No podemos caer en la situación en donde el niño solo estudia o hace las tareas para ser recompensado.

 

  1. Usar juegos educativos

Los niños no solo aprenden en la sala de clases con libros y cuadernos. Además de las aplicaciones o programas de computador, existen maneras para hacer de la enseñanza, un juego. Por ejemplo, puedes hacer tarjetas con preguntas y respuestas sobre un determinado tema. O si necesitas explicar matemáticas, puedes usar dulces y que los niños se los coman en la medida que vayan teniendo respuestas correctas. ¡Y por qué no un juego de roles! Si a tu hija le gusta jugar a ser profesora, hazte pasar por el estudiante y pídele que te explique sobre la materia de la prueba del día siguiente.

 

  1. Sentarse a trabajar con ellos

No hay nada peor que tener que hacer las tareas cuando el resto de la familia se está divirtiendo. En lugar de dejarlos solos, siéntate con ellos y ponte al día con los correos electrónicos, investiga sobre algún tema que tengas pendiente o paga las cuentas.

Si a tu hijo le toca leer, aprovecha ese tiempo para ponerte al día con tu propia lectura o con el diario. Ésta es una buena manera de predicar con el ejemplo, además de estar ahí en caso de que tu hijo necesite ayuda.

 

  1. Intervenir lo menos posible

Si bien los expertos recomiendan que estés cerca de tu hijo cuando éste hace sus tareas, trata de que las haga con la menor ayuda posible. Sabemos que a veces es muy tentador intervenir y así terminar pronto, pero la verdad es que los niños aprenden más cuando intentan resolver (o resuelven) las dudas solos. Cuando esto ocurre, incluso, aumenta su confianza, autoestima y motivación por aprender.

 

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