Y PUNTO.

21 maneras para acercarte más a tus hijos

Sabemos que parte de la “descripción del cargo de padres” es guiar a nuestros hijos. Muchas veces esto significa establecer límites, corregir comportamientos, pedirles que mantengan ciertas conductas.

Hay padres que tienen la capacidad de que sus hijos no perciban esa guía como algo negativo. Pero la verdad es que la mayoría de las veces, no ocurre así. Los estudios revelan que por cada interacción negativa que tenemos con nuestros hijos necesitamos, al menos, cinco interacciones de afecto y amor hacia ellos.

La vida es demasiado agitada como para agregar más ítems a la lista de cosas por hacer. En cambio ¿por qué no generamos algunos hábitos diarios que nos permitan tener una relación más cercana, sana y amorosa con nuestros hijos? Acá las dejamos algunas ideas.

  1. Cuando los niños se despiertan en la mañana, abracémoslos y regaloneémoslos por un rato, a cada uno.
  2. Durante el desayuno, démonos el tiempo para preguntarle por los planes que tienen para ese día.
  3. En lugar de gritarle para que se mantengan en movimiento durante la rutina matutina, empodéralos para que ellos elijan qué tareas quieren hacer por sí solos.
  4. Escribe una nota de cariño o un saludo simpático en su lonchera.
  5. Salten juntos mientras caminas hacia el lugar donde toma el bus escolar o canten canciones alegres en el auto.
  6. Al despedirse antes de que comience la jornada escolar, digamos frases positivas del tipo “me muero por verte en la tarde y saber cómo te fue en tal actividad” “que lo pases bien hoy y te diviertas”. Evitemos frases negativas del tipo “pórtate bien hoy”.
  7. Trata de organizarte antes de salir de la oficina, para que realmente puedas dejar tu trabajo y desconectarte. De esta forma, al llegar a tu casa podrás darle a tu familia lo mejor de ti, no lo que te queda.
  8. Apaga tu teléfono y música cuando tu hijo entra al auto al final del día, y escucha con atención cual fue la parte más y menos favorita del día.
  9. Cuando tus hijos se pelean, no pierdas el sentido del humor, escucha a ambos niños sin tomar partido y ayúdalos a elaborar una solución.
  10. Cuando les dé alguna rabieta, permanece sereno y compasivo. De esta forma tu hijo se sentirá con la confianza de contarte lo que le angustia y podrá vaciar esa mochila emocional.
  11. Involúcrate y participa cuando lo ayudas a estudiar para una prueba.
  12. Ríete de sus chistes.
  13. No importa lo que diga tu hijo, trata de entenderlo y empatizar. Esto, fortalece la conexión entre ambos.
  14. Pasa quince minutos de tiempo entretenido con cada niño. ¡Juega con ellos! Si te pregunta si puede usar los cojines del living para construir un club, dile que sí y participa tu también.
  15. Durante la comida, haz una pregunta interesante y deja tiempo para que cada niño responda y de su opinión.
  16. Las peleas de almohadas son divertidas y sanas.
  17. No pierdas el sentido del humor cuando no quiera dejar de jugar ni prepararse para ir a dormir.
  18. Escuchar con paciencia las larga historias de los niños de su clase, sin interrumpirlos.
  19. Muchos niños se enojan cuando les toca ir a dormir. Conversen y acarícialo para calmarlo y volver a conectar positivamente.
  20. Disfruta leyendo la historia de la hora de dormir.
  21. Antes de dejarlos en la oscuridad, acurrúcalos y diles lo afortunad@ que te sientes de ser su padre/madre.

Sabemos que para muchos papás esto puede significar demasiado tiempo. Es que en realidad, más que realizar todas estas prácticas, la invitación es a interactuar de una manera más pausada y exclusiva con nuestros hijos.

Si logramos establecer estos hábitos, los niños cooperan más, pelean menos y quieren seguir la guía de los papás. Intenta fortalecer y endulzar la relación con tus hijos todos los días. Así, cuando lleguen a la adolescencia, estarán más abiertos a la influencia de los papás e incluso podrán pedirnos consejos.

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