Y PUNTO.

¿Por qué mi hij@ es tan mal genio?

Cuando Amanda Foust, escritora del blog “life as mama” se encontró desesperadamente googleando “¿por qué mi hijo es tan malhumorado”? decidió investigar sobre este tema. Había tenido un largo y duro día lleno de peleas y rabietas de su hijo.

Al igual que los altibajos de una montaña rusa, sus días estaban teniendo muchos giros inesperados. Justo cuando pensaba que iba cuesta arriba y había alcanzado la calma, llegaba a la parte superior de la montaña rusa, se derrumbaba rápidamente y aparecía el mal genio de su hijo.

Cada vez que su hijo lanzaba un ataque, Amanda respondía dándole espacio para luego conversar tranquilamente. Sin embargo, tras investigar sobre este tema aprendió algunas razones por las cuales los niños son temperamental y eso la ayudó a ser más exitosa en sus respuestas.

 

Razones por las que los niños pequeños son temperamentales:

  1. Los niños pequeños tienen muchos deseos, pero no saben cómo expresarlos.

Hay niños que saben menos palabras por lo que les es muy difícil expresar adecuadamente lo que sienten. Pocas palabras y la falta de experiencia en la regulación de las emociones genera, en parte, estas crisis.

  1. No pueden controlar sus emociones.

Ya comentamos que los niños no saben expresar sus emociones. Pero la verdad, es que tampoco las saben controlar. Es algo que se aprende, pero requiere tiempo. Por esta razón es común que un niño que siente una emoción negativa haga que todo el mundo se entere.

  1. Se alteran cuando están en etapa de transición.

Hay muchas razones por las cuales es aconsejable mantener ciertas rutinas con los niños pequeños. Sin embargo, cuando tocan cambios, es esperable que éstos se sientan nerviosos o alterados. A los niños les gusta anticipar lo que vendrá y les asusta la incertidumbre. Por esta razón, no es raro que un niño presente cierta dificultad cuando está viviendo un cambio. Es importante que como papás los ayudemos a vivir esta transición para que la puedan aceptar en lugar de evitarla.

 

¿Cómo respondemos a la crisis?

  1. No permitas que las emociones de tu niño sean contagiosas.

Muchas veces los papás se alteran cuando sus hijos tienen una rabieta. Sin embargo, esto es justo lo opuesto a lo que un padre debiera hacer. Las emociones de tus hijos no pueden ser contagiosas, pues él necesita estabilidad y un buen ejemplo a seguir.

  1. Jamás recompensar el comportamiento temperamental.

¡Hay una diferencia entre soborno y recompensa! Los niños son inteligentes, por lo que, si ofreces sobornos cada vez que muestran un comportamiento negativo, ¡descubrirás que esa actitud fomenta las crisis en lugar de prevenirlas!

  1. Reduce la velocidad.

A veces el comportamiento de mal humor de un niño es el resultado de hacer demasiadas cosas y demasiado rápido. Con las rabietas, tu hijo te está pidiendo que disminuyas la velocidad de la única manera que sabe. Los niños disfrutan de un día tranquilo y sin prisas. Pero si cambias de actividad a cada rato, verás que expresará su malestar en la forma de un cambio de humor o una rabieta.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *