Y PUNTO.

8 secretos para educar niños creativos

En términos simples, la creatividad puede definirse como unir cosas de manera distinta o ver el mundo con otros ojos. Si bien hay personas que nacen con una mayor creatividad, lo cierto es que todo el mundo necesita de ésta para resolver los problemas de la vida cotidiana, desarrollarse mejor en el estudio o trabajo, y en última instancia, para vivir más plenamente.

Desgraciadamente no podemos regalarle esos talentos a nuestros hijos…no obstante, podemos ayudarlos a que entrenen el área del cerebro donde se desarrolla la creatividad. También les podemos enseñar a adquirir la concentración, perseverancia y el optimismo necesarios para tener éxito en actividades que requieren de la creatividad.

Estudios recientes demuestran que los niños más creativos no necesariamente son aquellos del “tipo artista”, es decir, extravagantes y desorganizados que se desempeñan bien en las asignaturas artistas pero no tan bien en otras materias.

Los resultados arrojaron que los niños más creativos son aquellos que exhibieron mayor concentración, más competencia para planificar sus proyectos, más optimismo para correr el riesgo de abordar una idea más desafiante, y la perseverancia para dedicar el tiempo adicional requerido para completar un trabajo más difícil. Esto implica que los niños, para ser creativos, necesitan contar con habilidades que se desarrollan en la casa y se aprenden, en parte, de los padres.

Entonces, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar la creatividad?

1. La limpieza está sobrevalorada

Los niños que viven en casas con muchas reglas de limpieza suelen ser los menos creativos… ya sea porque no les gusta ensuciarse, no pueden dejar los materiales de arte en un lugar visible o de fácil acceso o simplemente porque viven bajo demasiadas reglas. Deja que tus niños jueguen en espacios de desorden o suciedad razonable para que tengan más confianza y libertad a la hora de crear.

2. Los niños que viven bajo muchas reglas o límites suelen pensar “dentro de la caja”

La casa no es el lugar donde los niños aprenden ciencias o matemáticas. Al contario, el hogar es el lugar perfecto para que tus hijos exploren, se equivocen, observen y reflexionen sobre las miles de posibildiades que ofrece este mundo. ¿Por qué no dejas que tus niños experimenten en tu cocina sobre la mezcla de ingredientes o en el patio de tu casa sobre la mezcla de pinturas y materiales?

3. Enfócate en el juego y en el proceso, no en la productividad

Hoy en día vivimos en una cultura muy orientada a la eficiencia y productividad. Sin embargo, cuando se trata de que los niños desarollen su lado creativo, es importante que los padres incentivemos el proceso mismo del juego, más que el resultado. Por ejemplo, lo que más importa no es la cantidad de dibujos que hacen, sino la cantidad de materiales, colores y técnicas que usan en la confección del mismo.

4. Dale permiso a tu hijo para ser diferente

Muchas veces se tiene la errónea concepción que un niño creativo tiene alguna cuota de locura o rareza. Sin embargo, para que tu hijo desarrolle su individualidad, necesita que le brindes seguridad, apoyo y confianza para enfrentar correctamente las inevitables presiones que podrían provenir de sus compañeros.

5. Facilita las actividades que desarrollan la creatividad

Los niños más creativos pueden iniciar actividades artísticas cuando se les da la gana y pueden prescindir de la ayuda de un adulto. Haz que tu hijo incorpore actividades creativas como parte de su vida cotidiana. Una buena idea es establecer un lugarde fácil acceso para ubicar los materiales de arte. Ojalá incluya distintos tipos de pinturas, lápices y hojas en blanco (los libros para colorear no fomentan exactamente la creatividad; el papel normal es infinitamente mejor).

También puedes incluir otro tipo de materiales. Los bloques, por ejemplo, generalmente ofrecen oportunidades de juego más creativas que los materiales de construcción más sofisticados. Además de incentivar la creatividad, los niños desarrollan habilidades matemáticas, espaciales y de resolución de problemas.

6. Ayuda a tu incipiente artista a permanecer centrado

Ejemplos como Vincent van Gogh y Sylvia Plath, hacen que el estereotipo de los artistas con desequilibrio mental impregne la cultura occidental. Pero la verdad es que podría ocurrir que esta combinación de talento con perturbaciones emocionales sean simplemente una coincidencia. También es posible que la agonía de una infancia dolorosa se exprese mejor a través del arte. Ciertamente, es concebible que las personas que rompen con la sociedad para perseguir sus propios ideales tengan más probabilidades de quedarse sin escolta.

Independientemente de las razones de la asociación entre la creatividad y los problemas de salud mental, podría ser que un niño creativo necesite de ayuda adicional para mantenerse centrado. Algunas ideas para ayudarlos: asegúrate de que haga suficiente ejercicio físico, respete sus horarios de sueño (que no se quede despierto toda la noche pintando), enséñale a meditar y promueve una dieta balanceada.

7. Anímate tú y crea junto a tus niños

Generalmente pensamos en la creatividad como una búsqueda individual. Sin embargo, las experiencias creativas más gratificantes provienen de personas que trabajan juntas. Las organizaciones más creativas e innovadoras son conocidas por fomentar el trabajo en equipo, porque las mejores ideas suelen ser producto de la colaboración. Entonces, ya sea que tu hijo pinte, construya con bloques o escriba una historia, vale la pena estar presente y apoyarlos para superar los desafíos inherentes a la creación. Si consideras que no tienes tiempo o que esto simplemente no es lo tuyo, una buena idea es reservar una babysitter con talento artístico y pedirle que juegue/cuide a tu hijo algunas tardes a la semana. Cotiza gratis tu babysitter acá.

8. No le tengas miedo al aburrimiento

Los padres solemos responder al aburrimiento de los niños proporcionándoles actividades estructuradas o entretenimiento tecnológico. Pero el tiempo de ocio desafía a los niños a interactuar con ellos mismos y con el mundo, y también a imaginar, inventar y crear.

Aún más importante, los niños necesitan tiempo libre para explorar sus mundos interno y externo, que es el comienzo de la creatividad. Entonces, ¿cómo responder cuando los niños se quejan de que están aburridos? Ayúdalos a hacer una lluvia de ideas sobre posibles actividades, pero deja en claro que es su trabajo descubrir cómo disfrutar de su propio tiempo.

Un consejo crucial: evita que los niños dependan de las pantallas para entretenerse. Los niños que usan regularmente la televisión o los computadores tienen más probabilidades de sentirse aburridos que otros niños. Comienza reduciendo las horas de pantalla. Seguramente al comienzo tu hijo se opondrá, pero de a poco verás que comienza a desarrollar su propia creatividad.

 

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