Y PUNTO.

Comida en Familia: 12 ideas para lograrlo (parte 2)

La semana pasada comentamos que mientras más veces comen los niños con sus padres, mejor.  Los estudios demuestran que mientras más inculcada está esta rutina, los niños se desempeñan mejor en el colegio, es menos probable que se involucren con las drogas o el alcohol, sufran depresión, o se vuelvan sexualmente activos durante la adolescencia.

Pero… ¿cómo logramos que estas comidas resulten entretenidas y enriquecedoras? Aquí hay 12 ideas para comenzar.

  1. Toma un respiro antes de sentarte en la mesa

No te sientes en la mesa apenas llegas a la casa tras una agotadora jornada laboral. Siéntate un rato, descansa, acumula un poco de energías y luego empiezas a preparar la cena. Intenta simplificar esta actividad al máximo, de manera de destinar los recursos a una buena y entretenida conversación con tus niños.

  1. Haz de la comida en familia un “momento sagrado”

Sabemos que a la hora de comida se juntan padres y niños exhaustos (y muchas veces malhumorados). Por lo mismo, hagamos de la cena una celebración diaria, simple, breve pero reparadora, donde el momento se convierte en una ocasión de refugio, reparación, descanso y gratitud. La idea es detener el tiempo y hacer algo al menos un poquito especial. Algunas familias encienden velas, otras ponen música clásica de fondo u otras dicen una breve bendición que puede ser o no de naturaleza religiosa.

  1. La comida no es el punto

Invierte energías y tiempo para buscar alternativas de comida ricas, saludables pero simples. La idea es que, teniendo un menú semanal o mensual sencillo, destinemos nuestros esfuerzos a hacer de la comida en familia el momento más agradable del día.

  1. Apaga la televisión y la radio

Protege la comida en familia de las interrupciones. El mundo no se cae si, a la hora de la cena, optas por conectarte con tus hijos en vez de responder un e-mail, contestar un llamado o ver las noticias en la televisión.

  1. Establece rituales o rutinas entretenidas

En algunas familias los niños se turnan para elegir la música, poner el tema para discutir, decir la bendición, retirar la mesa o encargarse del postre. O también, establecen ciertas dinámicas como “martes de pizza” o “viernes de hot dog”. El solo hecho de hacer siempre lo mismo refuerza el aspecto ritual de la cena en familia, crea la sensación de hogar, y la convierte en un momento especial.

  1. Haz que la discusión sea interesante para todos

Algunas familias descartan de plano hablar del trabajo de los padres durante la cena. Sin embargo, si se aborda el tema bien, puede ser una instancia muy interesante para enseñar a los niños sobre lo que hacemos.

Una buena idea es empezar con una ronda de “¿cómo te fue en el colegio hoy?” lo que, muchas veces nos lleva a un sinnúmero de otros temas. Otra idea es que cada uno comente sobre “lo mejor del día” y así convertir la comida en un espacio para, además de conectarse, dar gracias por todo lo que recibimos día a día. Algunas familias aprovechan la cena para discutir sobre alguna decisión familiar “¿dónde les gustaría pasar las próximas vacaciones?”, o poner algún tema de contingencia y enseñar a los niños a manifestar su opinión.

  1. Asegúrate de que todos participen

…aunque no sea totalmente espontáneo. Es natural que en una familia la conversación la dirijan los mayores o bien, los que tienen más personalidad o carácter. Sin embargo, es muy importante que todos los miembros sientan que tienen un espacio en la discusión, independiente del tema.

En algunas familias se da que los adolescentes no participan. Tómatelo con humor e intenta poner algún tema donde quieran aportar, con el estilo propio de la edad. Esto puede ser un desafío para los padres pero seguro vale la pena el esfuerzo para hacer de la cena, un momento de comunicación y conexión valiosa.

  1. ¡Escucha!

Aquí es inevitable no pensar en un gran consejero que siempre me decía “primero, escucha y obtén toda la información posible…. luego, hablas”.  Aunque te parezca extraño, expertos en la materia han insistido que los preadolescentes y adolescentes les gusta hablar con sus padres sobre sus dudas y las cosas que los preocupan, pero muchas veces no lo hacen porque sienten que no escuchan, sino que van directamente a dar directrices o consejos.

La invitación aquí es a no ofrecer consejos si no te los piden. Solo así tus hijos están dispuestos a mencionar lo que les molesta. A menudo los niños o adolescentes obtienen ideas sobre como solucionar sus problemas con el solo hecho de hablar del tema. Muchas veces no estarás de acuerdo con lo que dicen tus hijos… pero intenta morderte la lengua, no interrumpir y escuchar.  Si te parece que no es un tema adecuado para la mesa, agradécele a ese hijo por haber puesto el tema pero sugiere conversarlo después, con más calma.

  1. Protege la comida en familia como un espacio seguro y feliz

Intenta que la comida no sea la ocasión para discutir temas desagradables, peleas entre hermanos, retos, quejas o burlas. Todo lo contrario: crea la ocasión para hablar de temas alegres e interesantes e inventa juegos entretenidos de manera que todos disfruten, se entretengan y se relajen.

  1. Organízate para que al menos algunas noches resulte la cena en familia

La mayoría de las familias no pueden comer todos juntos todas las noches. Ya sea porque alguno de los padres llega tarde del trabajo o porque algún miembro de la familia tiene alguna actividad a esa hora. Busca y protege esos días que todos coinciden en la casa a la hora de la cena, y organízalos para que todos coman juntos.

  1. Haz que todos ayuden a poner la mesa y servir la comida

Con esta iniciativa los niños aprenden a cooperar en la casa, la cena en familia se hace más llevadera para la/el dueño de casa e incluso se puede convertir en una dinámica entretenida si todos aportan en la cocina, eligen el menú o el juego de esa noche, ayudan con la limpieza etc…

  1. Celebra siempre cuando sea posible

No se necesitan grandes razones. Además de los cumpleaños, puedes celebrar los logros de cualquier tipo, la conmemoración de una fecha importante para la familia, los cambios estacionales etc… Que ese día sea el tema de la cena y que el menú considere un postre más rico.

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