Y PUNTO.

La importancia de fomentar actividades que potencien el desarrollo de los niños

Los niños tienen una energía que pareciera ser inagotable. Corren, saltan y juegan sin parar durante todo el día. Y, si no saben cómo canalizar de manera efectiva esta energía, muchas veces empiezan los llantos, las pataletas y los gritos. Por esto es tan importante crearles actividades a los niños y fomentar que liberen esta energía de manera saludable. 

Pero, ¿cuáles son las más efectivas? ¿cómo inventar ideas distintas y novedosas? ¿cómo lograr capturar la atención de un niño que se aburre a los 5 minutos de cada juego? No siempre es fácil, especialmente si existe la tentación de pasarle un celular o prender el televisor y mantenerlo horas sentados hipnotizado. Aún más difícil si es un día lluvioso o el niño está enfermo.

Alba ofrece un servicio para contratar a babysitters a través de una app de manera simple, rápida y confiable. Para convertirse en cuidadora Alba, deben tener como requisito una amplia experiencia en el cuidado de  niños. Y porque no todas las edades son iguales, la app muestra exactamente el número de años de experiencia en bebés de 0 a 12 meses, preescolares de 1 a 3 años, escolares de 3 a 12 años y adolescentes de 13 a 17 años. 

Las babysitters saben qué actividades son las más adecuadas para realizar según cada tramo etario y están siempre guiadas por el equipo Alba, quienes las han entrenado para llevar a cabo de manera efectiva su trabajo. Por ejemplo, se les envía a cada cuidadora una guía con actividades posibles para realizar con los niños antes de llegar a las casas. Además, muchas son pedagogas por lo que tienen amplios estudios para saber cómo desarrollar el cerebro de los niños. 

Juegos y manualidades efectivas

La estimulación de los niños es primordial, especialmente en los primeros años de vida. Tanto es así que se considera como un requisito básico que el cerebro se desarrolle de manera óptima y que potencie todos los aspectos: cognitivo, lingüístico, motor y social. 

Esto se debe hacer a través de actividades y juegos constantes, no sólo durante un rato al día cuando la mamá o el papá esté presente. Además, hoy existen muchos juguetes disponibles y accesibles, que cumplen todo tipo de funcionalidades. Tienen texturas, ruidos, sonidos, luces y hasta olores. Si bien esto es muy útil, a veces queda poco espacio para el desarrollo de la creatividad. 

¿Cómo, entonces, se puede estimular a los niños y cómo se diferencia según la edad? Los bebés entre 0 y 2 años son los que más necesitan atención de un adulto ya que de ellos aprenden cómo funciona el mundo. A través de actividades muy simples se puede lograr mucho. Esto no significa presionarlos para que aprendan una habilidad sino entregarle experiencias que le permitan explorar el mundo que lo rodea de acuerdo a su propio ritmo de desarrollo y sus características individuales. Por ejemplo, lo más efectivo es acostarlos mirando hacia abajo con juguetes casi a su alcance para fomentar el movimiento y control del cuello. También les encanta ver caras caras divertidas, escuchar sonidos y tocar texturas. Es tan simple como darles un plato con arroz o un balde de arena para que metan las manos. 

Para los niños de 2 a 7 años, lo mejor son las actividades sensoriales y manualidades. Es en este período cuando aprenden a utilizar el lenguaje como sistema de comunicación y comienzan a entender el mundo desde su propia perspectiva. Jugar con slime siempre es un favorito (además de que se pueden hacer en casa) o con harina con agua. Crear música a través de instrumentos creados por ellos mismos les estimula el desarrollo, al igual que pintar con los dedos, llenar botellas con algodones y aceite de distintos olores, jugar al memorice y puzles simples e inventar cuentos.

Los preadolescentes, de 7 a 12 años, comienzan a pensar de manera más lógica y a solucionar problemas, además de entender la simetría y reciprocidad en las relaciones humanas. Los juegos relacionados al lenguaje son esenciales. Se trata de cosas simples como leer cuentos, jugar con otros niños en la plaza o practicar algún deporte. También armar puzles un poco más complejos y juegos de mesa.

Los adolescentes ya son capaces de llevar a cabo actividades que requieran de formular una hipótesis para un problema y llegar a una solución. A este grupo etario les beneficia las actividades al aire libre, armar una estructura creativa (una casa, máscara, laberinto) con materiales que se encuentran en la casa (cinta adhesiva, diario, hilo, pegamento), actividades en grupo como deporte o jugar al limbo, saltar la cuerda y crear una carrera de obstáculos.

Porque cada edad tiene sus propias características, es imprescindible que la cuidadora sepa qué actividad son las más educativa para cada grupo. Y para lograr que estos juegos cumplan con su objetivo de estimular a los niños (y no destruyan la casa en el intento), es necesario que una persona los guíe. A alguien que tenga su atención puesta 100% en el niño. Para eso está Alba, con babysitters que no sólo se dedican a jugar con el niño sino que se aseguran de que lo pase bien y aprenda. Ellas preguntan la edad de los hijos antes de ir a su trabajo, llegan preparadas con actividades pensadas y, a veces, hasta con los implementos para llevarlas a cabo.

Además, el protocolo de Alba asegura que las babysitters vayan reportando qué van haciendo en tiempo real y con fotos a los papás. Existe un canal de comunicación a través de la app misma que permite a los papás saber en qué están sus hijos y poder estar tranquilos que efectivamente están realizando actividades educativas en vez de viendo televisión (haz click acá para comprobarlo por tí mismo).

Panoramas para niños

A veces, los niños en edades de enseñanza básica y media prefieren quedarse en casa jugando videojuegos, viendo videos en YouTube o revisando redes sociales como Instagram o Tik Tok. Pero sólo hay que crear hábitos constantes y desde pequeños para que no caigan en esta costumbre. Siempre de la mano de los cuidadores que están a cargo de los niños cuando los papás no están.

Existen las opciones de panoramas que nunca pasan de moda, como ir a una plaza o andar en bicicleta al parque. También hay museos que tiene exposiciones y actividades para los más pequeños (Museo Interactivo Mirador, Museo Taller o el Acuario del Parque O’Higgins). O lugares que no necesariamente están diseñados para niños pero que son muy entretenidos (Planetario o Museo de Ciencia y Tecnología), mientras que otros son específicamente para ellos (Kidzania o Juegos Diana). Además, existen los “stay and play”, una mezcla entre cafetería para los papás y lugar de juegos interactivos para niños.

Sin duda existe un sinnúmero de actividades y panoramas posibles, sólo falta querer llevarlos a cabo y tener la constancia para que el niño quiera hacerlos. Uno de los momentos que es más fácil que el niño caiga en la rutina de la televisión o redes sociales es después del colegio. Por eso muchos padres están optando por los after schools o babysitters que le creen actividades entretenidas durante las tardes para que se entretengan después del colegio. Las cuidadoras Alba están disponibles no sólo para llevarlos a panoramas sino que trasladarlos a sus actividades extraprogramáticas cuando los padres tienen que trabajar (haz la prueba, descárgala acá). Porque no hay nada más beneficioso para los niños que interactuar con otros en clases de algún deporte, música o arte.

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