Y PUNTO.

Talleres Alba: una solución para padres y niños durante las vacaciones

El fin de año trae muchas cosas entretenidas. Panoramas veraniegos, actividades al aire libre, comidas de navidad y fiestas de fin de año. Pero significa que también llega el fin del año escolar, ¡y a principios de diciembre! Eso deja tres meses enteros en que los niños están sin clases. Es la mezcla perfecta para fomentar el aburrimiento de los hijos y la desesperación de los padres.

Les contaré mi experiencia y solución a un problema que tenía hace años: cómo entretener a mis hijas todo el día durante tanto tiempo, especialmente para una mamá que trabaja como yo.

Opciones de actividades existen, por supuesto. Y muchas. Pero la mayoría me parecían muy caras, muy lejos (no es fácil trasladar a un niño lejos de la casa o trabajo y luego pasarlo a buscar a mediodía) o muy masivas y poco personalizadas como lo son la mayoría de los cursos de verano. Hace poco más de un año, por recomendación de una prima, había encontrado Alba, una aplicación para buscar babysitters de manera confiable, rápida y fácil. La utilizaba frecuentemente pero no fue hasta que me llegó un correo ofreciendo talleres que se me ocurrió reservar uno para las vacaciones de mis hijas.

¿Por qué fue tan buena opción? Doménica llegó hasta mi casa en un horario que a mi me acomodaba, preparada con actividades y hasta los materiales para llevarlas a cabo. Además, junté a varias vecinas de mi condominio para que mi hija estuviera acompañada y, aún mejor, para compartir los costos.

Fueron días repletos de actividades pensadas para la edad de las niñas. Variadas y muy adecuadas para la ocasión. Por ejemplo, partían con alguna manualidad que requiriera más esfuerzo como pintar con témpera para pasar a algo para liberar energía, como formar burbujas grandes. Luego armaban decoraciones con palitos de helado, brillitos y pompones de colores para terminar el día con un juego de Simón Dice. Cuando se acercaba Navidad las actividades eran de esta temática como decoraciones o pinturas navideñas y cuando ya estaban en pleno verano los juegos se centraban más en el aire libre, como tratar de mantener un globo en el aire corriendo por el jardín.

La más feliz con los talleres fue mi hija, quien me pedía que quería siguieran día tras día. Quería que viniera “mi amiga” como llamaba ella a la babysitter que le hacía el taller ya que le había tomado cariño luego de varios días juntas. Sin duda, los talleres de Alba son una solución para las vacaciones, más que para los padres para los propios niños.

Reserva un taller de Alba en la comodidad de tu casa, con actividades personalizadas para tus hijos, con materiales incluidos, en el horario que tu elijas y con seguro contra accidentes para los niños y la babysitter.

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