Los beneficios de fomentar el juego en los niños

¿Dedicas tiempo a jugar con tus hijos? Esta es una de las principales actividades que fomentan el desarrollo  y por eso es importante que conozcamos los beneficios de fomentar el juego en los niños.

Los beneficios de fomentar el juego en los niños

¿Dedicas tiempo a jugar con tus hijos? Esta es una de las principales actividades que fomentan el desarrollo  y por eso es importante que conozcamos los beneficios de fomentar el juego en los niños.

Con esta actividad, los niños pasan un buen momento de diversión, pero además, ayuda en temas de salud. Hay muchas formas de enriquecer el cerebro y el cuerpo de los niños. Pero es importante destacar que el juego, no es sólo cosa de niños.

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Por lo general, tendemos a representar a los adultos con seriedad y aburrimiento. Una persona adulta, con muchas responsabilidades, ¿no tiene también el tiempo para jugar junto a sus hijos? ¿haz pensado alguna vez cuan enriquecedor es para los niños jugar con sus padres? Te dejamos algunos de los beneficios que consideramos más importantes a continuación.

1- Fomenta la creatividad infantil.
2- Promueve la felicidad.
3- Genera autoconfianza y seguridad.
4- Fomenta relaciones familiares.
5- Promueve habilidades socioemocionales.
6- Conocerse mutuamente.

Tenemos que comenzar a eliminar a que la expresión «estoy jugando» sea sinónimo de «estoy perdiendo el tiempo». La actitud lúdica no tendría por qué perderse nunca. Nos hace bien. Sin embargo para esto, habría que partir por reconocer que necesitamos seguir jugando y ojalá nos diviertan la mayoría de las cosas que podemos elegir, sobretodo si es para fomentar el desarrollo de nuestros hijos.

El juego es una conducta natural del ser humano, central en la niñez, y que se caracteriza por ser placentero. Tiene un valor intrínseco, pues su objetivo es el juego mismo y su disfrute, además de ser un pilar fundamental para el desarrollo de la salud mental. El juego permite lidiar con lo incierto.

El vínculo que se genera al jugar con tus hijos, es tan emocionalmente fuerte, que permite una relación más cercana entre ambos. Es importante que los niños no vean a sus padres de forma tan distante y que se facilite y exista una buena comunicación entre ellos.

En los juegos no sabemos qué va a pasar, se improvisa y se puede ensayar una y otra vez sin consecuencias. Para nosotros, los adultos, si jugáramos más, seríamos adultos más flexibles y aceptaríamos de mejor manera lo que nos pone la vida por delante, estaríamos menos preocupados por lo que va a pasar, y no nos agobiaría tanto el no saber. Estaríamos más entrenados, por lo que no necesitaríamos de tantos planes, ni invertiríamos tanto esfuerzo y tiempo para mitigar y controlar factores externos.