¿Quieres educar niños obedientes?

“Integridad es hacer el bien independientemente de lo que otros digan. Obediencia, es hacer lo que otros dicen independientemente de lo que está bien” – H.L Mencken

“Integridad es hacer el bien independientemente de lo que otros digan. Obediencia, es hacer lo que otros dicen independientemente de lo que está bien” – H.L Mencken

La mayoría de los padres se sienten avergonzados cuando su hijo no los obedece. Cuando decimos “salta”, se supone que debieran saltar, ¿cierto? Si no lo hacen, ¿es una prueba de que somos malos padres?

En realidad, no. Seguramente sería más fácil que nuestros hijos respondieran a nuestro “levantamiento de cejas”. Pero la verdad es que incluso podría ser peligroso educar a un niño que obedece automáticamente, que se traga tus objeciones y que hace lo que le dicen sin cuestionarlo.

Los niños obedientes son menos propensos a defenderse solos y más propensos a que la gente se aproveche de ellos. También es posible que niños obedientes sigan órdenes sin cuestionar lo que les están diciendo y por lo tanto, sin asumir la responsabilidad de sus acciones. La verdad es que no cuestionarse las cosas puede tener efectos negativos. Veamos algunos ejemplos:

  • Un niño de tres años fue molestado por un niño mayor
  • Una adolescente de 13 años fue abusada sexualmente por un compañero de sala
  • Un entrenador trató violentamente a un niño de 6 años

¿Son estos niños responsables de lo que les sucedió? Por supuesto que no, y tampoco lo son sus padres. Y si hubieran podido decir “¡No!” más fuerte, ¿estos eventos aún habrían ocurrido? Tal vez sí. Tal vez no.

Sin embargo, sabemos que los agresores eligen a los niños que creen no pueden defenderse con sus propios medios. Dado esto, los expertos dicen que los niños deben ser entrenados para resistir estas amenazas. Los estudios muestran que los niños y adolescentes enfrentan mejor la presión o agresión de otra persona, si desde pequeños cuestionan lo que sucede a su alrededor y tienen la confianza para decir lo que piensan y sienten frente a sus padres y/o ambiente familiar.

Los papás nunca sabremos por lo que tendrán que pasar nuestros hijos, por lo que solo podemos darles los recursos y herramientas para que estén mejor preparados. De esta forma, el niño tendrá la capacidad de defenderse por sí mismo, levantar la voz y negarse frente a quien trata de aprovecharse de él.

Eso no significa que un padre no pueda establecer límites. Muchas veces los niños tienen que hacer lo que dicen los adultos. Pero los niños también necesitan aprender que tienen derecho a decir que no, de vez en cuando. ¿Cómo lograr este equilibrio? Acá dejamos algunos consejos:

  • Cuando tu hijo acude a ti porque está molesto, escúchalo y toma sus preocupaciones en serio.
  • Cuando tienes que establecer un límite, hazlo con empatía y escucha su punto de vista.
  • Intenta buscar una solución en donde los dos ganen, sin necesariamente imponer tu voluntad.
  • Siempre recuerda que en realidad solo tienes el 100% del control de ti mismo/a. Reconoce que tu hijo, por muy pequeño que sea, tiene derecho a tener sus preferencias.
  • Cuando te pide un permiso, puedes dar tu punto de vista y hacer que él/ella se haga cargo de su decisión.
  • Acuérdate que imponer cosas a la fuerza crea distancia y retroceso.

Entonces, si siempre pensaste que los niños debían ser obedientes, la invitación es que lo reconsideres. ¿Tu hijo tiene que ser respetuoso y cooperativo? ¡Si, absolutamente! Los niños crecen íntegramente cuando escuchamos sus pensamientos, los tratamos con respeto e invitamos a la cooperación trabajando juntos en soluciones.

¿Te gustan nuestros consejos? Te invitamos a revisar nuestra lista de tips de cuidado en dónde encontrarás mucho, mucho más.